Denuncian un grave caso de mala praxis en el Hospital: falleció una beba y no le dan explicaciones a la familia

Gisela Galeano es una vecina de la localidad de Treinta de Agosto que denuncia, junto a su familia, un presunto caso de mala praxis que se llevó la vida de su beba y afectó gravemente su salud reproductiva. Estaba embarazada, ya en fecha para tener a su bebé, cuando tuvo una pequeña pérdida. Se presentó el martes 12 de abril en el Hospital Francisco Eguiguren, de Treinta de Agosto, para realizarse algunos controles de rutina, y cuando manifestó el inconveniente que había tenido la noche anterior, le indicaron presentarse por guardia para que la puedan revisar.

En diálogo con Noticias 12, Gisela detalló que la médica que la atendió en el Hospital treintense le explicó que probablemente tenía una fisura en la bolsa, por lo que preparan de inmediato su derivación al Hospital Municipal Pedro T. Orellana, de la ciudad cabecera, donde tendrían la disponibilidad de practicarle una cesárea. También existía la posibilidad de tener a su bebé por parto natural, ya que el embarazo estaba a término, y en Trenque Lauquen podrían monitorear el estado de salud de ambas con los equipos de mayor complejidad.

Gisela denuncia: «Una vez que me hacen el chequeo completo -en Trenque Lauquen-, me dicen, con sus palabras que ‘fue al pedo’ que me manden, porque no tenía fisura en la bolsa. Que lo que estaba largando era parte del tapón mucoso».

Sin embargo la joven, junto a su tía, no se quedaron tranquilas con la explicación, y le exigieron a los profesionales de la salud que le practiquen una cesárea, ya que la bebé estaba en peso y «para nacer. Gisela expresó que «Tenía todos los controles. Y me decían que no, que me faltaban 2 semanas más, que podía esperar, que no había apuro».

«Me mandan a hacer una ecografía de control, para ver cómo estaba la bebé. Me hago la ecografía con ellas, estaba todo bien la bebé, el corazoncito estaba bien. Les seguía exigiendo que me hicieran la cesárea porque estaba intranquila, porque yo ya estaba en fecha y no había problema, y me decían que no, que no, que no«, y las mandaron de nuevo a Treinta de Agosto.

Fallecimiento de la bebé

La joven volvió a presentarse en el Hospital de Treinta de Agosto el día miércoles para realizarse un monitoreo. En el mismo, la bebé «estaba en perfecto estado, estaba todo bien». Como tenía contracciones fuertes, pero no en el lapso de tiempo que le habían indicado como para derivarla a Trenque Lauquen, le pide a su familia que la traiga de forma particular al Hospital Marcelo T. Orellana. Dan aviso previamente a la guardia porque «yo no aguantaba los dolores, las contracciones. No eran seguidas, pero sí me quería hacer un chequeo para ver cómo estaba la bebé».

«Una vez que llegamos a la guardia, me mandan a que me vea directamente una partera, que estaba ese día de guardia. Me hace un chequeo ella, me quiere hacer un monitoreo para ver cómo estaba, si se escuchaban los latidos del corazón de la bebé, y no lo encontraba. No lo encontraba, no lo encontraba» explica Gisela.

Agrega: «Yo le dije que estaba perdiendo un líquido como amarillo, que supuestamente me habían dicho que era el tapón. Ella me dijo que no. Me dice «te vamos a internar mamá porque ya estás en fecha». Yo ya estaba dilatando, pero ella cuando me hizo el monitoreo, yo ya estaba preocupada porque no encontraba los latidos del corazón de la bebé«.

De allí, según el relato de la joven, la partera la traslada a la parte de pre-partos, para poder realizar el monitoreo con un equipo de mayor complejidad, pero la preocupación iba en aumento, ya que los latidos de la bebé seguían sin escucharse.

«Deciden hacerme una ecografía de urgencia ahí, junto a una ginecóloga que estaba de guardia, y ahí me trasladan directamente a hacerme la eco. No me decían nada, hablaban entre ellas, yo no entendía mucho tampoco. De ahí directamente me pasan a la habitación común, que estaba mi mamá esperandomé junto a mi tío. Me dejaron un rato ahí esperando, hasta que se acercó la ginecóloga con la partera. Al ratito se sentaron y me dijeron «bueno mamá, no encontramos los latidos del corazón de la bebé». La bebé ya había fallecido. La bolsa no tenía líquido, el cordón tampoco«.

Pese a lo doloroso de la situación, le ofrecieron ir a parto natural, aun sabiendo que la bebé ya estaba fallecida. «Yo en ese momento entré en un estado de shock, porque no lo podía creer. Y pedí que me hicieran cesárea, porque para mí no era nada normal que me manden a parto natural, menos en el estado en que estaba» expresa la joven.

Denuncia que le extrajeron el útero y hoy no le dan explicaciones de por qué

Sin embargo, el calvario de la joven no terminó ahí. «Me acuerdo que al rato me empecé a descompensar. Me faltaba el aire, estaba mareada. Yo le decía a mi mamá, «mamá, me falta el aire, me siento ahogada». Me abrió las ventanas, llamó a las enfermeras, y ahí deciden nuevamente volverme a mandar al quirófano porque dicen que no me podían parar la hemorragia».

«Al rato salió una ginecóloga, y le dijo que no me podían parar la hemorragia, que la única manera era sustraerme el útero completo, y era mi vida, o sacarme el útero o nada, porque no había manera de pararme semejante hemorragia. Ya me estaban pasando sangre; adentro del quirófano habían conectado 2 bolsas» indicó la joven al aire de Noticias 12.

La madre de Gisela da la autorización al personal de salud del Hospital Pedro T. Orellana para que le extraigan el útero, para poder preservar la vida de la joven. Luego de la intervención, que duró algo más de 3 horas, la trasladan a terapia intensiva.

«Entré a terapia, estuve dos días en terapia. Me acuerdo que dormí toda la noche porque me dieron calmantes para que me durmiera. Me habré despertado 6 de la mañana, y ahí recién me enteré, ese sábado a la mañana se acercó la ginecóloga a decirme que me habían sustraído el útero» expresa.

«Yo no estaba enterada, porque estaba inconsciente, y de ahí fue toda una recuperación hasta el día de hoy. Acá estamos, sin ninguna explicación, porque cuando quisimos hablar con los ginecólogos, ni ellos saben decirte qué pasó en la sala, o por qué me tuvieron que sustraer el útero. Entonces, yo me quedé sin mi bebé, porque me quedé sin mi bebé, y a la vez, tampoco me dieron la oportunidad del día de mañana volver a buscar, una vez más, un hijo. Es como que no me dieron ninguna explicación, entonces yo me quedé sin nada. Porque me vine sin nada: Fui por todo y me vine sin nada» cerró la joven.

Redacción Diario Central

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